EL ÁRBOL DE LA ESQUINA ROJA
(Ricardo Junghanns)

96 p.|18x12| ISBN  978-987-42-4341-6

Poesía

…………………………………………………………………………………………………

CONTRATAPA:

Un nido roto hace de contraseña.

Los pájaros se agrupan por si los cuervos.
El viento del sur desata los nudos de las gargantas.
Los abrazos cortito de la mañana desenmascaran las contradicciones.
Algunos besos se suman al piquete.
El mate amargo ronda por seguridad.
Los rostros agazapados de los que esperan se llenan de melancolía,
no de tristeza sino de lucha porque somos poetas.

…………………………………………………………………………………………………

SOBRE EL AUTOR:

Ricardo Junghanns nació en el año 1963, y vivió, hasta su adolescencia, en Montecarlo, pueblo del alto Paraná de la Provincia de Misiones.
Es editor audiovisual y coordina proyectos productivos, de educación popular y cuidado del medio ambiente junto a la Asociación Civil Tabá Îsîrîrî-Pueblos del
Arroyo, organización social de la Provincia de Misiones.
El árbol de la esquina roja es su segundo poemario después de Peces y puñales publicado también por Peces de Ciudad en el año 2016.

…………………………………………………………………………………………………

POEMA RANDOM:

*

Aunque la realidad se estrelle en el vacío,
/resistimos.
Si las mentiras de los diarios nos provocan,
/resistimos.
Cuando la hipocresía corta como un sable,
/resistimos.

Hay señores como serpientes playeras
en los baldes de arena de los niños,

/pero resistimos.

¡Cuidado con los vientos huracanados
con corbatas de terciopelo!
Oscuros los deseos de los ceos.
Pero golpe tras golpe, resistimos.
Golpes bajos.
Golpes altos.
En la mandíbula y en los sueños.
Pero resistimos: ,
clavícula tras clavícula,
rabia, Eva y peroné.
Resistimos.
Un nido roto hace de contraseña.
Los pájaros se agrupan por si los cuervos.
El viento del sur desata los nudos

/de las gargantas.

Los abrazos cortitos de la mañana
desenmascaran
las contradicciones.
Algunos besos se suman al piquete.
El mate amargo ronda por seguridad.
Los rostros agazapados de los que esperan
se llenan de melancolía,
no de tristeza sino de lucha porque somos poetas.
Audaces las manos en los libros.
Perseverante la vida en los pizarrones.
Y los niños, otra vez los niños
junto a otros pájaros niños
junto a otros niños.
Resistimos en las calles,
en las azoteas del cielo,
en la puerta de los edificios públicos,
contra la dureza de la cachiporra,
en los reflejos de la escafandra del represor,
en las cañerías de las estrellas,
en las cataratas de la luna.
Resistimos:
manos,

pasos,
alfileres,
escarbadientes,
remos en dulce de leche,
convicciones.
Giro de fogones llenos.
Baile de los que vuelan.
Luces de los que están.
Invitemos al toro a la fiesta,
al gallo viejo,
al sapo con el cigarro,
al mar aunque esté lejos,
al río rojo,
a la piedra
y al árbol.
Resistimos y yo te quiero.
Resistimos y te necesito.
Resistimos para decir que no.
Contraseña de los que luchan.
Contrapiedras de los que matan.
Contraluces de los que sueñan.

EL ÁRBOL DE LA ESQUINA ROJA - Ricardo Junghanns

$350
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(Ricardo Junghanns)

96 p.|18x12| ISBN  978-987-42-4341-6

Poesía

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CONTRATAPA:

Un nido roto hace de contraseña.

Los pájaros se agrupan por si los cuervos.
El viento del sur desata los nudos de las gargantas.
Los abrazos cortito de la mañana desenmascaran las contradicciones.
Algunos besos se suman al piquete.
El mate amargo ronda por seguridad.
Los rostros agazapados de los que esperan se llenan de melancolía,
no de tristeza sino de lucha porque somos poetas.

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SOBRE EL AUTOR:

Ricardo Junghanns nació en el año 1963, y vivió, hasta su adolescencia, en Montecarlo, pueblo del alto Paraná de la Provincia de Misiones.
Es editor audiovisual y coordina proyectos productivos, de educación popular y cuidado del medio ambiente junto a la Asociación Civil Tabá Îsîrîrî-Pueblos del
Arroyo, organización social de la Provincia de Misiones.
El árbol de la esquina roja es su segundo poemario después de Peces y puñales publicado también por Peces de Ciudad en el año 2016.

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POEMA RANDOM:

*

Aunque la realidad se estrelle en el vacío,
/resistimos.
Si las mentiras de los diarios nos provocan,
/resistimos.
Cuando la hipocresía corta como un sable,
/resistimos.

Hay señores como serpientes playeras
en los baldes de arena de los niños,

/pero resistimos.

¡Cuidado con los vientos huracanados
con corbatas de terciopelo!
Oscuros los deseos de los ceos.
Pero golpe tras golpe, resistimos.
Golpes bajos.
Golpes altos.
En la mandíbula y en los sueños.
Pero resistimos: ,
clavícula tras clavícula,
rabia, Eva y peroné.
Resistimos.
Un nido roto hace de contraseña.
Los pájaros se agrupan por si los cuervos.
El viento del sur desata los nudos

/de las gargantas.

Los abrazos cortitos de la mañana
desenmascaran
las contradicciones.
Algunos besos se suman al piquete.
El mate amargo ronda por seguridad.
Los rostros agazapados de los que esperan
se llenan de melancolía,
no de tristeza sino de lucha porque somos poetas.
Audaces las manos en los libros.
Perseverante la vida en los pizarrones.
Y los niños, otra vez los niños
junto a otros pájaros niños
junto a otros niños.
Resistimos en las calles,
en las azoteas del cielo,
en la puerta de los edificios públicos,
contra la dureza de la cachiporra,
en los reflejos de la escafandra del represor,
en las cañerías de las estrellas,
en las cataratas de la luna.
Resistimos:
manos,

pasos,
alfileres,
escarbadientes,
remos en dulce de leche,
convicciones.
Giro de fogones llenos.
Baile de los que vuelan.
Luces de los que están.
Invitemos al toro a la fiesta,
al gallo viejo,
al sapo con el cigarro,
al mar aunque esté lejos,
al río rojo,
a la piedra
y al árbol.
Resistimos y yo te quiero.
Resistimos y te necesito.
Resistimos para decir que no.
Contraseña de los que luchan.
Contrapiedras de los que matan.
Contraluces de los que sueñan.